La última semana del Cultura Inquieta

El Festival Cultura Inquieta ha cruzado el ecuador con tres nuevas jornadas de éxito y se prepara para su último maratón musical. Por el escenario del Polideportivo de San Isidro de Getafe pasarán Ilegales con su rock descarado y provocador (6 de julio); Marlango con todo el glamour que desprende Leonor Watling (7 de julio), y Mártires del compás con su inimitable Flamenco Billy que convertirá el cierre de la octava edición en una fiesta memorable (8 de julio).

La segunda semana del festival ha sido, sin duda, la más heterogénea del amplio programa. Xoel López, precedido por un emotivo show acústico de Depedro, y acompañado por una gran banda, conquistó al público con lo mejor de sus veinte años en el escenario. Un concierto redondo que conmovió a sus incondicionales y sorprendió a los neófitos. Los viejos rockeros no defraudaron. Rosendo brilló con luz propia e hizo vibrar a todo el polideportivo de San Isidro; Burning puso a todos los asistentes a mover las caderas, y Los Zigarros y Desvariados demostraron que el rock and roll tiene un digno relevo generacional. El Festival Carpe Diem se convirtió en una multitudinaria quedada juvenil para escuchar durante más de ocho horas lo más sobresaliente del rap y el hip hop y a los artistas más punteros de la música urbana.

Y como el festival es muy inquieto, del polideportivo se desplazó a la explanada del Cerro de los Ángeles donde se realizó, como parte de su programación, la fotografía más grande del mundo (81,78 metros de largo y 34,48 de ancho) efectuada con la técnica de Light Painting, obra de Riders of Light. Entre otras muchas actividades que se desarrollaron durante la semana.

AGENDA

06 julio. ILEGALES + Romeo
07 julio. MARLANGO + El Twanguero + Miss Undergroove +Tu Otra Bonita
08 julio. MÁRTIRES DEL COMPÁS + 33 Malandra

Rafa Caballero: «Hijos del sur surge de la obra literaria de mi amigo escritor, Javier López Menacho»

Con «Trafalgar» ya empezó a recorrerse parte de la geografía española. Pero con «Hijo del sur» regresa pisando fuerte y haciendo una oda a su tierra, Andalucía. Y es que es importante saber a dónde vamos, pero también de dónde venimos. Rafa Caballero llega a La Fídula el próximo 2 de junio, para rescatar a todas las grandes figuras de su tierra.

Foto de Marina Talavera

¿Cómo surge «Hijos del Sur»?

De la obra literaria de mi amigo, escritor y también jerezano Javier López Menacho. Un libro donde Javi escribe veintiún relatos sobre veintiún personajes, artistas en general, que han dejado un legado cultural enorme en nuestra tierra, Andalucía. Me sentí identificado con la obra y me vino la inspiración.

¿Por qué es importante recordar nuestros orígenes?

Bueno, es igual de importante recordar de dónde venimos, que tener claro a dónde vamos. Pero está claro que los orígenes son la raíz. Creo que tenemos la obligación de conservar lo nuestro, cada tierra, cada región. Conservarlo, compartirlo y aceptar las costumbres y riquezas de las regiones vecinas. Los pueblos, la gente, la gastronomía, los idiomas, la jerga, el folclore. Son nuestros padres, nuestras abuelas. Si no somos capaces de cuidar eso, no queremos a nadie.

Importancia de la letra de Hijos del Sur.

La que tiene para mí es infinita. Como sureño y andaluz. Es una canción himno que rinde homenaje a las mujeres y los hombres que han sentido una tierra y la han convertido en arte. Supongo que el tiempo le dará su lugar.

¿Cómo fue contar con la guitarra de Paco Lara y la voz de Carmela Páez, La Chocolata?

En primer lugar con Carmela, La Chocolata. Nos habíamos felicitado por nuestros trabajos y ya comentamos hacer algo juntos. Tardé poco en plantearle cantar Hijos del Sur conmigo. Y menos tardó en sumarse. Ha sido genial compartirlo con ella, es una artista fuera y dentro. Transmite muy buena energía y mucha alegría.

Paco ha sido más en la distancia. Grabó las guitarras en Jerez, en el estudio de Alberto Román, bajista de todo mi proyecto Trafalgar. Lo llamé y le pedí que hiciera algo bonito por la causa y así ha sido.

¿Qué supuso para ti publicar este tema?

Como con todos, satisfacción. Cuando lo publicas es porque lo has dado por terminado. Y antes de dar una canción por terminada hay mucho trabajo detrás. Primero crearla, luego ensayos, arreglos, etc. Hasta llevarla al estudio. Si a eso le sumas que cada canción tiene un significado emocional, todo se multiplica.

¿Cómo ha sido la acogida de esta canción, en tu tierra especialmente?

Pues por una parte genial. Todo el público que se ha parado a escucharla y saborearla sólo tiene bonitas palabras y ha gustado mucho. Me he sentido un «Hijo del sur». Por otra parte, me quedo con un sabor de boca agridulce. Mi tierra es capaz de parir a Lorca, Camarón o Picasso, pero también es capaz de no ver más allá de una romería, un crucifijo o una campaña de turismo. Supongo que el tiempo nos dará la razón. Muchas veces hace falta morirse para que hablen bien de uno y su obra. Si es así ya lo disfrutarán mis nietos [risas].

¿Cómo fue la grabación del videoclip?

Con un presupuesto mínimo y un equipo maravilloso. Estuvimos dándole vueltas al asunto. Luego con todo pensado, nos llevó prepararlo una tarde y rodar a la mañana siguiente. Teníamos claro lo que queríamos y estamos contentos con el resultado. Todo sale va sobre ruedas si el equipo está implicado. Andrea Trigo, Eli Gavete (El Quinto Ateneo), Paty Martí, Celia Gómez…todas hicieron un trabajo brutal.

¿Qué supone presentar el nuevo tema en La Fídula?

Es el primer concierto de Trafalgar sólo para piano. La Fídula es un clásico de Madrid y del Barrio de las Letras. Nunca he cantado allí. Así que son muchos los factores que hacen de la noche del 2 de junio una noche especial. También es la primera vez que actúo en Madrid después de haber sacado el nuevo single , «Hijo del sur».

¿Por qué contar en este concierto con Pierrick Reglioni?

Pierrick es el músico con el que he trabajado desde el comienzo. Desde que Trafalgar era más una ilusión que un proyecto. Ha sido un año donde se ha volcado gran parte de lo musical en su talento y su piano. Ahora mismo somos uno en el escenario. No quiero que sea de otra manera.

Canciones de otros artistas que incluirías en una playlist de Spotify.

Es una pregunta complicada de contestar cuando en mi Spotify tengo muchas listas. Tengo listas de música francesa, italiana, tango, folclore mejicano, rock, soul, jazz, flamenco, etc. Es imposible nombrarte dos o tres canciones.

La noche en la que Madrid bailó ska: Vendetta + Doctor Prats

Viernes 5 de mayo, día frío para ser primavera. Pero la Sala Caracol auguraba una buena noche de fiesta en la que, el frío no iba a ser problema. Ni el frío, ni nada. De hecho, quedó demostrado que ni el idioma fue impedimento para que el público cantara y bailara.

Doctor Prats – Lourdes Martínez

Directos desde Terrassa, Barcelona, llegaron Doctor Prats. Encarecidamente nos pidieron eso de «No t’encantis» (No te encantes), pero no hicimos caso. Porque ya era demasiado tarde. Ya nos encantaban, gracias a su «Rocamboleska» música. Daba igual el tiempo que estuvieran encima del escenario. Y todo lo que nos hicieran bailar, que no fue poco. En el mismo momento en el que anunciaron que se marchaban, alzamos la voz para decir que «No n’hi ha prou» (No hay suficiente).

Era el momento de Vendetta, que llegaron con «Bother the Police», para darnos a continuación la bienvenida en euskera con «Ilunpetan». Con «No volveré», anunciaba que nunca repetiría un día como aquel, así que había que aprovecharlo al máximo. Vendetta tenía mucho «Fuego» que sacar y mucha leña que repartir. Grito al cielo, aquí estamos, con la llegada de «Hemen». Muy seguida estuvo por «Reggaean Hegan», un cántico al renacimiento personal de uno mismo, lo que en cierto modo, chocaba con «No sabéis amar». Pero «¡Qué importa!», si lo único por lo que hay que luchar es por la «Sangre y revolución».

Vendetta – Lucía Arnaiz

También hubo tiempo para viajar a «África», lugar en el que la mirada del amor («Begitara Begiran») nos alcanzó, sin poder hacer nada por impedirlo. Esa fue la fuerza que nos hizo gritar que «Aún quedan ganas» para seguir luchando por lo que verdaderamente importa, como «La familia».

De lo que seguro que no nos olvidaremos, es de las largas noches de verano («Udarako Gau Luzeak»). Ningún sentimiento negatico podía nublar aquellos días en los que, «La parranda» y «La botella de ron» no podían faltar.

 Justo en el momento en el que parecía que se marchaban, los de Vendetta volvieron a aparecer en el escenario. Era imposible que se fueran sin alzar la voz en contra del maltrato, con «Pao pao pao» y sin que añadieran algo de «Leña al fuego». La venganza estaba servida. Ahora sí que sí, el concierto llegaba a su fin de la mejor manera posible.


La noche en la que floreció la «Magnolia»

Con la llegada de la primavera, las flores crecen y resurgen tras el frío del invierno. Y la «Magnolia» de Rufus T. Firefly no iba a ser menos.

Era sábado 22 de abril. Una Sala BUT abría sus puertas tímidamente a las 20.30 horas, para recibir entre una masa de espectadores a las 21.00 horas, a Basanta. Envueltos con sus míticas máscaras y con la rapidez de un «Coyote», los vigueses supieron hacer rápidamente «Legión». Cualquier «Sacrificio» merecía la pena, si el resultado era esa «Cromestesia» que desprende la música de los gallegos. Media hora que se hizo tremendamente corta y que demostró hasta la saciedad, que «La vida es arte».

Lo que se hizo largo fue el tiempo de espera, hasta que los de Aranjuez aparecieron en el escenario. Eran las 22.00 horas. A paso lento, «Tsukamori» apareció montado sobre «El Halcón Milenario». El riesgo era inmenso. Tanto que, en cualquier momento, se podría haber generado un «Incendiosuicida». Pero finalmente, todo salió bien.

Con su particular seña de identidad, «–o–», la gran «Midori» surgió entre tinieblas, cual «Espectro», para transformarse finalmente en un «Cisne Negro». En realidad, era su «Última Noche en la Tierra» y lo único que quería era sentirse como en «Pulp Fiction».

Rufus nos hicieron viajar hacia la antigua «Pompeya», lugar en el que «El Problemático Winston Smith» apareció, para cantar su propia versión de «Lucy in the Sky». Y es que, ¿cómo no iban a estar The Beatles en una noche como esa?

Con «Nebulosa Jade» desaparecieron. Pero no definitivamente. Porque de repente, Julia y Víctor regresaron acompañados de Alice Wonder, quien con una desgarrada voz, interpretó la «Canción Infinita». Un himno que sirvió para que la ansiada «Magnolia» se abriera, derramando su perfume a lo largo y ancho del «Río Wolf». Río en el que, esa noche, nos bañamos todos los que en la Sala BUT nos encontrábamos.


Ochenta días para el EMDIV Musc Festival

Con la llegada de la primavera, comienza la guerra de festivales. Confirmaciones y carteles a tropel. Y es que el verano está a la vuelta de la esquina.

Poco más de 80 días quedan para la VI edición del EMDIV Music Festival. El 1 de julio, Elda será testigo de actuaciones de bandas como La Habitación Roja, Shinova, León Benavente, Niños Mutantes o La Casa Azul.

Y para quien se haya quedado con ganas de más, el próximo jueves 20 de abril, la organización del festival anunciará nuevas confirmaciones y sorpresas.

La Habitación Roja regresa al escenario del EMDIV, dos años después. Los valencianos están todavía inmersos en la gira de su disco más reciente, «Sagrado corazón».

Pero esta banda no es la única cabeza de cartel del festival alicantino. León Benavente es una de las bandas más asentadas actualmente dentro del panorama español. Han creado escuela y lo demuestran en cada uno de sus conciertos. En estos momentos, están llenando salas y escenarios, con su álbum más reciente, «2».

En cuanto a Shinova, fue una de las bandas revelación del 2016. Su actuación el pasado año en el Sonorama Ribera, les ha valido críticas positivas. En julio, presentarán en Elda su disco, «Volver».

Concurso de bandas

Otro año más, el EMDIV ha organizado concurso de bandas. De todas aquellas que se han presentado, Ayoho, The Repente Jons y Veintiuno pasaron a la final.

Aunque finalmente, el grupo vencedor de este certamen fue Ayoho. De esta manera, los de Cartagena se unen al cartel de esta edición.

Colaboraciones y novedades

En esta ocasión, el EMDIV se ha unido a República Literaria Malyve, y han organizado de manera conjunta el primer certamen de Microrrelato Ilustrado. El objetivo es fomentar la creatividad literaria y de la ilustración. Todas las bases pueden encontrarse aquí.

Rufus T. Firefly: «Magnolia es un viaje hacia dentro, para intentar encontrar lo bueno de uno mismo y protegerlo»

Han cumplido ya una década en el mundo de la música. Aunque parece que no hacen mucho ruido, Rufus T. Firefly pueden presumir de carrera. A pesar de haber tenido que recomponerse rápidamente poco antes de la salida de «Magnolia», los madrilesños son una de las bandas más prometedoras y con más talento actualmente en España.

Pregunta. ¿Cómo nace «Magnolia»?

Rufus. Magnolia es un alegato en defensa del arte, el amor y la naturaleza. Nace desde un lugar algo triste, desde una especie de gran derrota. Es un viaje hacia dentro, para intentar encontrar lo bueno de uno mismo y protegerlo.

P. ¿De qué manera es este disco un alegato en defensa del arte, el amor y la naturaleza?

R. Todas la letras y melodías son homenajes a cosas bellas que han pasado por nuestras vidas. Desde el cine hasta la infancia. Paisajes que recordamos de nuestra niñez llenos de luz. Un homenaje y un posicionamiento claro en cuanto a lo mejor que tenemos como especie y que estamos dejando cada vez más de lado

P. ¿La portada en sí misma es un elemento más de este alegato?

R. Por supuesto, el formato es arte puro. Está compuesto por cuadros de Julia, inspirados en fotografías microscópicas de flores y la psicodélia de los años 70. Mundos dentro de otros mundos.

P. ¿Cómo definiríais el disco en dos o tres palabras?

R. Libertad, viaje, psicodelia.

P. ¿Cómo ha sido trabajar junto a Manuel Cabezalí (Havalina)  como productor?

R. Tan increíble como siempre. Manu es un genio y no concebimos ningún disco de Rufus sin que él esté presente. No sale en las fotos pero es uno más de nosotros.

P. Justo antes de la salida de «Magnolia», os enfrentasteis a la salida de dos de los miembros del grupo. ¿De qué manera lo afrontasteis y cómo conseguís organizaros de nuevo?

R. Fue duro porque siempre hemos sido un grupo de amigos que se juntaban para tocar, y nada más. De repente esa esencia se rompía. Hemos tenido la suerte de que inmediatamente aparecieron Ro y Miguel que también eón grandes amigos. Se han ido seres queridos y han llegado seres igual de queridos. Todo guay.

P. ¿Por qué tanta referencia cinematográfica en el disco: Tsukamori (Mi vecino Totoro), Cisne Negro o Pulp Fiction?

R. Porque como comentaba antes, todo es un homenaje a las cosas bellas que han pasado por nuestras vidas, y por supuesto, esas películas lo son. También están Hitchcock o la Guerra de la galaxias por ahí. Obras de arte que te enriquecen. Te levantas al día siguiente de verlas y te das cuenta de que eres otra persona.

P. Tras diez años en activo en el mundo de la música, ¿cómo ha evolucionado este panorama y de qué manera os ha afectado a vosotros?

R. Es muy complicado analizar la evolución del panorama porque se mezclan muchísimos factores. Nosotros lo que notamos es que cada vez es más complicado poder sacar un proyecto musical adelante. Los chavales de 16 años que quieran formar una banda lo van a tener bien jodido. Pero por otro lado, si resisten y creen en ello van a hacer algo increíble. Hemos aprendido a la fuerza que en este país nadie va a hacer nada por ti, y si lo hace, es porque quiere algo gordo a a cambio. Ser consciente de eso y tomar las riendas es lo mejor que te puede pasar como artista. Si tienes algo que decir, lo dirás. Básicamente porque si eres un artista de verdad no vas a poder evitarlo.

P. Y Rufus, ¿cómo ha evolucionado?

R. Nosotros siempre hemos tenido todo bastante claro. Creo que la nuestra es la evolución natural de la gente inquieta. En cuanto sabemos hacer una cosa, pasamos a otra. Eso hace que a algunas personas les despiste nuestra carrera o las canciones que hacemos, pero genera mucha libertad y enriquecimiento a nivel interno. Todo es divertido siempre, todo es difícil de tocar, nunca nos aburriremos. Aburrirse tocando supondría el fin de Rufus.

P. Aparte de en Rufus T. Firefly, colaboráis en otros proyectos musicales. ¿De qué manera lo compagináis?

R. Con mucho amor. Tenemos claro que Rufus es algo muy personal pero que no tiene por qué ser único. Disfrutamos y aprendemos todo el rato de toda la gente con la que tocamos. Es muy importante observar como hacen otros músicos las cosas para poder enriquecerte musicalmente. Si crees que lo sabes todo porque has estudiado mucho en casa y puedes hacer escalas súper rápido, estás jodido.  La música va más de interactuar  con tu lenguaje que de saber tocar un instrumento a la perfección. De hecho, creo que a veces ser un virtuoso puede ser un gran impedimento para poder hacer una buena canción dentro de una banda.

PLAYLIST DE RUFUS T. FIREFLY

Paranoid Android, de Radiohead

¿Por qué me llamas a estas horas?, de Standstill

Strawberry Fields Forever, de The Beatles


Madrid azotada por la tormenta del metal

Un festival, cuatro ciudades, tres bandas. El «Alma de Fuego Fest» es la propuesta de Zenobia para presentar su nuevo álbum, «Alma de Fuego II». El pasado 17 de marzo, fue el turno de Madrid.

A las 19.30h, con una puntualidad extrema, apareció Regresión para abrir el festival en la Sala Penélope. Llegaron con la clara intención de liberar a todos los «Prisioneros» que fueron encarcelados aquel fatídico «5 de noviembre». Cuarenta minutos que pasaron rápido y que dieron para mucho. Tiempo suficiente para que, con «La Balada de Trafalgar», aparecieran «Mil sirenas». Y es que, ¿hay algo mejor en «Un día como hoy», que alzar la voz y decir que «Sigo vivo»?

Guadaña fueron los siguientes. Con «Aún sigo en pie», nos enseñaron a todos a «Ser uno mismo». Y para quien tuviera dudas todavía, también mostraron eso de «Yo soy la ley». Ni siquiera el «Dios del trueno» pudo imponerse con su «Némesis», pues «Nuestra revolución» fue mayor. Fueron 60 minutos donde las voces de cantantes tuvieron una extraordinaria fusión, aunque no ocurrió lo mismo sobre el escenario, donde se les vio algo confusos y llegaron a molestarse entre ellos en un par de ocasiones.

No eran las 22.00h todavía. Por fin el plato fuerte, Zenobia. Con la rapidez con la que se disparan «100 dardos», los riojanos fueron apareciendo uno a uno en el escenario. La escalinata en la que rezaba el emblema «Militia est vita», junto a la imponente batería de Javi Herrero con los habituales platillos rojizos y la Z en los dos bombos, ocupaban la parte central del escenario. Mientras, como guardianes del reino, estaban el Genio de Aladdin y Jack, las mascotas de Víctor de Andrés.

Como si se tratara de «La última vez» y como si no hubiera un mañana, «Ícaro» apareció envuelto «Entre tinieblas». Venía dispuesto a dar guerra. Sin embargo, gracias a «El pacto», su «Corazón de hielo» reblandeció.

Los riojanos incluso nos llevaron hasta «Las arenas de Palmira». Era «Mi destino» llegar hasta allí. Igual que demostrar cuán «Valiente» soy. Aun así, a pesar de prometer que «No voy a llorar por ti», no pude evitar pedirte una cosa: «Vuelve». Por eso, acabé por mostrarme «Ante tus ojos».

Atravesamos miles de «Océanos de fuego». Era momento de reunirnos y cantar juntos aquello de «Brindemos por una canción». Con la furia ya desatada en la sala, se dirigió a mi uno de mis acompañantes al grito de «Mi alma es tempestad». Parecía convertirse en el mismísimo «Ángel Negro» y todo podría haber dado un giro dramático de no ser porque, mirándole a los ojos, le aseguré que «Borraré tu nombre».

Jorge daba el aviso, el último tirón del concierto no iba a ser coser y cantar. Comenzaba el abordaje y los disparos de cañones, con «Una de piratas». Afortunadamente, «La tormenta» no arreció en ningún momento. Ni siquiera cuando el concierto llego a su fin. Y es que la verdadera tormenta, la creamos nosotros. Es algo que, inevitablemente, «Lo llevo en la sangre».

Al finalizar el concierto, los componentes de la banda bajaron del escenario para compartir con los asistentes impresiones, comentarios y muchas fotografías. Pudimos preguntarles sobre sus próximas actuaciones, que serán en Bilbao y Barcelona, siguiendo la gira «Alma de Fuego Fest». También actuarán en los festivales Viña Rock y Leyendas del Rock. Y están planeando una visita a tierras latinoamericanas a finales de año.


Texto: Lourdes Martínez & Joaquín Corbí

«Nada que perder», el álbum más brutal y contundente de Fullresistance

En 2003, comenzaban las andadas en el mundo de la música. Tras catorce años y tres discos después, Fullresistance se plantan esta noche en la Sala Trashcan (Madrid), para presentar su cuarto trabajo «Nada que perder». Nueve temas, producidos bajo la atenta mirada de Alberto Marín (Def con Dos o Ankhara), que defenderán por primera vez en la capital.

Y es que Javier Samper, Iván Navarre Crespo, Miguel Ángel Samper, Pedro Javier Agustín y Alberto Izquierdo llegan dispuestos a todo.

Pregunta. ¿Por qué Fullresistance?

Fullresistance. Nosotros en un principio buscábamos un nombre que reflejara nuestra filosofía de hacer música y con Fullresistance lo conseguimos, ya que significa resistencia total. Además, nos sonaba bien y a la gente también se le quedaba fácilmente.

P. Filosofía de Fullresistance

F. Rock&Roll. Seguir haciendo lo que nos gusta, cueste lo que cueste y le pese a quien le pese. La música como modo de vida. Hacer nuestro trabajo lo más profesional que podamos y hacer disfrutar a la gente en los conciertos. Y pelear.

P. ¿De qué manera ha cambiado Fullresistance desde que empezó?

F. Musicalmente tenemos muchas influencias. Desde metal hasta el rock, pasando por el thrash. Todos aportamos nuestras ideas y el poso está ahí. Entonces, ¿cómo hemos evolucionado? Al principio, el grupo era mucho más rockero. Ahora, cada vez pesan más las composiciones metaleras. Siempre hemos sido rockeros y metaleros, pero el cambio nos lo ha pedido el cuerpo.

P. ¿Cómo se forja «Nada que perder»?

F. Después de casi dos años con la gira de «Dos minutos más», decidimos parar. No queríamos estar forzados a componer y a hacer directos a la vez. Quisimos disfrutar de cada momento. Así que tras el parón, empezamos a componer nuevos temas. Y en cosa de un año, ya teníamos todas las canciones de «Nada que perder».

P. ¿Cómo fue trabajar con Alberto Marín?

F. Una pasada. Trabajar con músicos del nivel de Alberto es increíble, no solo por la visión profesional que pueden aportarte. A nivel personal fue impresionante también, por la rapidez con la que ha conectado con nosotros. Estamos muy contentos. Contar con Alberto Marín es una de las mejores cosas que ha podido hacer Fullresistance.

P. ¿Hasta qué punto son importantes las letras en Fullresistance?

F. No es de lo menos relevante, pero somos un grupo muy guitarrero. Nos centramos más en el sonido, en las guitarras y en las bases. Javier, el vocalista, es quien se encarga de las letras y son un poco ambiguas. Habla de vivencias, de ocurrencias, que no siempre tienen por qué haberle pasado a él. Si bien es cierto que también tenemos algunos temas reivindicativos.

P. ¿Cómo afrontáis la nueva gira?

F. La afrontamos con muchas ganas. Sobre todo el concierto de Madrid, porque es una ciudad señalada. Principalmente para las bandas que no somos de aquí. Tenemos mucha ilusión con esta nueva gira, ya que el punto culminante siempre es llevar al directo nuestro disco y poder defender las nuevas canciones. Trataremos de tocar en el mayor número de lugares.

P. Recta final: definición de «Nada que perder» en dos o tres palabras.

F. Brutal. Contundente.


Cómo adentrarse «En la espiral» de Lori Meyers

Cuatro años han tardado. Pero es que todo lo bueno se hace esperar. Después de que en 2013, viera la luz «Impronta», llegaba el turno de «En la espiral». Con esta ansiado disco, los granadinos Lori Meyers, firman su vuelta a los escenarios. Aunque realmente, Noni López, Alejandro Méndez, Alfredo Núñez, Miguel López, J.J. Machuca y Miguel Martín, nunca se han terminado de bajar de ellos.

La gira «En la espiral» ya ha comenzado, y el próximo 24 de marzo pasará por Madrid. La Riviera será testigo del espectáculo de los de Granada, que irán acompañados por la banda madrileña, Naranja.

Pregunta. ¿Cómo nace «En la espiral»?

Alfredo. Nace después de un periodo largo de tiempo, porque llevábamos casi cuatro años sin editar disco. Pero sí que es cierto que casi los tres primeros años estuvimos de gira con «Impronta» y este nuevo álbum, lo empezamos a confeccionar hace poco más de un año. Surge en el local de ensayo, porque queríamos recuperar un poco esa esencia que habíamos perdido con tanta gira y tanto disco seguido. Necesitábamos un tiempo también para descansar, para volver al local, para perder el tiempo ahí y que emanaran nuevas ideas. En definitiva, queríamos que el nuevo disco fuera sincero, honesto y queríamos estar contentos con el resultado.

P. Casi cuatro años desde «Impronta». ¿No se ha hecho larga la espera?

A. En este tiempo en el que todo va tan rápido, creo que los grupos deberían tener más calma. En nuestro caso, no se ha hecho largo porque no hemos dejado de hacer cosas. Hasta el año pasado estuvimos con «Impronta». Así que fue terminar la gira y ponernos un poco con la cabeza en el nuevo álbum. Hemos tardado, pero era un tiempo que requeríamos. También grabamos en dos tandas, una fue en Casa Murada y la otra fue en Granada, con las voces y los arreglos. El proyecto también se atrasó un poco, por las mezclas, ya que tardamos en encontrar el resultado que buscábamos.

P. Aun así, no habéis dejado de girar. ¿El público no pedía más?

A. Creo que podríamos haber hecho incluso otro año de gira, porque no dejaban de llamar. Y la gente sí que es verdad que siempre quiere escuchar temas como «Mi realidad», «Emborracharme» o «Alta fidelidad». Pienso que fue más una cuestión nuestra que del público. Teníamos ganas ya de salir al escenario con nuevo material y poder defenderlo.

P. ¿Por qué «En la espiral»?, ¿qué sentido tiene el título?

A. El sentido es doble o incluso triple. Aunque la connotación no deja de ser la misma. El proceso de grabación del disco, ha sido un poco en espiral: meternos en el local de ensayo, darle vueltas a tres acordes, a los ritmos, a las canciones en sí, hasta que salían como queríamos. Además, el sentido de muchas letras también son muy en espiral: parece que la sociedad va a muchos sitios y a ninguno en concreto, la sobreinformación, la pérdida de valores…Todo ello nos lleva a una espiral de la que no sabemos salir, pero que no deja de tener un principio y un final.

P. ¿Cómo fue trabajar con Ricky Falkner como co-productor?

A. Muy bien, porque a Ricky ya lo conocíamos. De hecho, trabajamos con él en «Impronta». Solo tuvimos que decirle que necesitábamos unos oídos limpios, que vieran lo que nosotros no podíamos ver. Ricky ha sido co-productor, ya que nosotros mismos ya habíamos producido el disco. Lo que nos hacía falta era su visión, ese punto de gran músico, de multi-instrumentista y de amigo.

P. ¿Por qué elegir «Evolución» y «Siempre brilla el sol» como adelantos?

A. «Evolución» fue el tema cero. Hoy en día, antes de publicar el primer single, se saca un avance de lo que será el disco. Está bien, porque al final no singularizas en un solo tema y vas mostrando pinceladas de lo que es el disco en su conjunto. «Evolución» fue el primero porque reunía todos esos posibles matices del álbum: cambio en el sonido, en las estructuras de algunas canciones, el final tan cinematográfico, la letra que es tan autocrítica con el ser humano, etc.

P. El disco abre con «Vértigo I» y cierra con «Vértigo II». ¿Nos encontramos ante un disco circular?

A. Es precisamente un poco esa espiral. Tiene un prólogo y un epílogo, sí que es verdad. Y creo que entre esos dos puntos es donde se confecciona esa espiral. Le daba una connotación más a lo que es el título, pero en ningún momento se buscaba de manera consciente. Fue saliendo conforme avanzaba el álbum. Estas dos canciones son parecidas en cuanto a armonía, por lo que le daba ese carácter circular. Pero en cualquier caso, también suponen un principio y un final.

P. ¿Queda algo de los Lori Meyers de «Impronta» en «En la espiral»?

A. Queda todo de los Lori Meyers desde que nos juntamos en 1998. Obviamente, en cada disco evolucionamos, tanto personal como musicalmente. Yo creo que eso se refleja en cada álbum. Sin embargo, ningún disco se podría haber hecho si no hubiera existido el anterior. La carrera de un grupo siempre es consecuencia de sus trabajos anteriores.

P. ¿Cómo afrontáis la nueva gira?

A. Con muchas ganas, la verdad. Porque es algo que nos pone mucho a los artistas, el girar de nuevo y defender en el escenario las nuevas canciones. Tiene otra tensión, otros nervios diferentes, nuevas sensaciones. Queremos dar un pasito más, ya que entre otras cosas, vamos con una infraestructura mayor. La idea es avanzar y potenciar un poco el espectáculo.


 

«Beatin’ Around the Blues», segundo álbum de Memphis Train, llega a Madrid

El día en el que Víctor Sánchez (voz y guitarra), Borja Fernández (bajo), Alejandro Sierra (piano y órgano Hammond), Jorge Rodríguez (guitarra) y Miguel Galván (batería), crearon Memphis Train, nadie esperaba que se convirtieran en una de las bandas referentes del R&B en España. A día de hoy, con su segundo álbum en la calle, «Beatin’ Around the Blues», los madrileños están inmersos en esta nueva gira. La primera cita, el próximo 17 de marzo en el Intruso Bar de Madrid.

Pregunta. ¿De qué manera se conocen Memphis Train?

Alejandro Sierra. Varios de los miembros nos conocemos desde varios años. Víctor y Borja llevan tocando unos 9 años juntos en muchos proyectos. Más tarde me conocieron a mí, Sierra, hace unos 6 años. Hace cosa de 2 conocimos a Jorge y poco después a Miguel, para llevar un año y medio con esta formación.

P. ¿Qué tiene el R&B que no tenga otro género?

AS. Exactamente no sé qué puede tener respecto a otros géneros, va en función de gustos. A nosotros nos gusta porque es un género divertido, bailable, con mucho trasfondo y mucha personalidad por su estrecha raíz con la cultura y la sociedad.

P. ¿Qué supone para vosotros estar entre la programación de los clubes de música negra más importantes del país?

AS. Para nosotros supone un orgullo, porque es lo que nos gusta, lo que nos motiva y lo que mejor sabemos hacer.

P. ¿Cómo surge este segundo álbum, «Beatin’ Around the Blues»?

AS. Este nuevo álbum surge como el primero No buts, no maybes, de nuestra necesidad de seguir creando y contando historias. Somos una banda dinámica, no nos gustar estar quietos.

P. ¿Y cómo fue ese proceso creativo y compositivo del nuevo álbum, teniendo en cuenta que estabais inmersos con «No buts, no maybes»?

AS. Fue un proceso natural, durante un largo tiempo de gira las ideas van surgiendo, y ya sólo es cuestión de ponerlas en común y ‘ponerlas bonitas’ entre todos.

P. ¿No os hubiera gustado descansar un poco entre una gira y otra? Porque están bastante juntas las dos.

AS. No, como ya dije antes somos una banda dinámica e inquieta. Nos gusta estar constantemente trabajando y tocando, así que no tenemos problema en eso.

P. ¿Cómo definiríais «Beatin’ Around the Blues» en dos o tres palabras?

AS. Es un disco personal, más elaborado y bastante elegante.

P. ¿Por qué es en este disco en el que encontráis vuestro sonido y vuestra identidad?, ¿en este sentido qué diferencias existen respecto al anterior trabajo?

AS. Con No buts, no maybes éramos primerizos. Casi su creación fue un impulso, aunque estamos muy contentos con ese disco, porque de alguna manera puso el germen a lo que vendría después. Beatin’ Around the Blues ha estado más tiempo en la «cocina», es más elaborado.

P. ¿Qué supone para vosotros presentar el disco en El Intruso el próximo 17 de marzo?

AS. Bueno, para nosotros es un orgullo y un placer presentar Beatin’ Around the Blues en casa. Además de que El Intruso es un lugar espléndido. Solemos tocar mucho más fuera de Madrid, así que va a ser especial.

P. Después de Madrid, ¿cuál es el siguiente paso de Memphis Train?, ¿seguiréis girando?

AS. Por supuesto, ese es el plan, nuevo disco y gira.

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Elocuencia Etérea

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"Abstraerse del momento por el simple hecho de recordarlo."

Mi vida en Tokio Blues

Una carta un 30 de septiembre, un mes de enero sangrando y un anillo para decir 'te quiero'