V edición del EMDIV: el antes y el después del festival

Con la llegada del solsticio de verano, los festivales de música empiezan a desfilar uno tras otro hasta bien entrado el otoño. El Emdiv de Elda ha sido uno de los primeros de este año, aunque el MadCool Festival de Madrid o el Festival de les Arts dejaban entrever todo lo que se avecina en esta etapa estival.

img_20160625_201014.jpg

Como signo de buen augurio, Gimnástica fue la banda encargada de abrir el festival con una canción con alta carga de La buena suerte. Eran las 17.20 horas del sábado 25 de junio. A pesar del calor aterrador, los alicantinos fueron capaces de hacer que todos aquellos, que poco a poco, entraban en el recinto, los acompañaran a un especial viaje por la Montaña, su trabajo más reciente. Una travesía en la que tan solo existía una máxima, resumida en Si te veo bailando. Casi una hora que pasó más rápida que el viento. La cima estaba cada vez más cerca. Aunque lo mejor de la escalada, fue poder Saltar en paracaídas, para luego Resetear las mentes de los espectadores. Eso dio paso a Olivia. Eso sí: la sesión de Dimas DJ iba antes.

Siendo uno de los grupos míticos del festival, los eldenses Olivia se subieron al escenario con la clara intención de hacer sudar y bailar a la gente. Y es que ni las horas intempestivas a las que tuvieron que actuar, impidieron que con temas como Lluvia, los espectadores «volvieran a nacer».

Resurgimos y sí, volvimos a nacer. Tras la sesión de los DJs del EMDIV, se hicieron las 8 de la tarde y la «pequeña» Zahara apareció en el escenario. Aunque faltaron algunos comentarios mordaces tan suyos, la dulce voz de la cantante atravesó cualquier tipo de barrera. Bajo la promesa «No le digas a nadie que no llegué a tiempo», la cantante interpretó Merezco, para a continuación llamar al escenario a Marc Ros, cantante de Sidonie. Juntos nos contaron la Historia Universal (El amor no es lo que piensas), de Deluxe. Zahara tuvo tiempo de dejarnos sin respiración, con Oh salvaje, para posteriormente helarnos hasta las entrañas con El frío. ¡Cómo no! La rubia también bailó para nosotros y, rescatando ese «Yola mola mil», la Caída libre fue inevitable. Una caída que sirvió para emprender Camino a L.A. Así durante más de una hora de concierto. Y cuando parecía que la fiesta se iba a alargar hasta el infinito, Aquel letargo sin fin tocó fondo, para dar paso a la siguiente banda.

Así es como llegó Sidonie, tras la sesión de los DJs de Corrientes Circulares. Y es que tras recorrer multitud de Carreteras Infinitas, el trío catalán se plantó en el escenario para presentar éste su último single, además de para anunciar que en septiembre u octubre, publicarán su nuevo álbum. No podían dejarse nada en el tintero, por lo que, con ayuda de Zahara, los chicos de Sidonie sacaron a relucir a Los Olvidados. Un concierto breve pero intenso, en el que Marc Ros demostró eso de que «Yo soy la crema». Y es que ni Un día de mierda, podría haber arruinado su actuación.

EMDIV

Foto: Organización Emdiv

El toque internacional vino de la mano de los irlandeses Delorentos, que actuaron tras el DJ Yiorch. Eran las 11 de la noche. La banda, una de las más aplaudidas en todos los festivales, se mostró agradecida en todo momento con el público. Con canciones como Everybody else gets wet o Did we ever really try?, no dejaron a nadie indiferente. Una actuación que marca un antes y un después en la historia del festival, que por primera vez contó con una banda internacional.

Cristian Set Roc abría la medianoche con su sesión, que seguidamente dio paso a Supersubmarina, quienes a pesar de los problemas técnicos, consiguieron salvar sus respectivas actuaciones. Los baezanos comenzaron haciendo que todos dejaran atrás todos sus miedos, con Samurái. Y para aquellos que aun conservaran su mente Hermética, solo tenían que esperar a que llegara Ana, La Emperatriz. «El ambiente en la ciudad» emergió con la música de Supersubmarina y el público lo «flipó» con la aparición de Kevin McAlister. Con su particular himno de Canción de guerra, aquella Pequeña de las dudas infinitas resurgió con su Puta vida. Pero ni eso consiguió ensombrecer el concierto de los andaluces, que tras su actuación, dieron paso a los DJs, We are England.

Varry Brava fue la última gran banda en actuar, a eso de las 3 de la madrugada. A pesar de las altas horas, loras, a gente lo dio todo. Los murcianos aprovecharon el festival para rescatar su repertorio, que en otoño se renovará con el nuevo disco que están preparando. Así que, ésta fue la oportunidad perfecta para hacer bailar a los espectadores y hacer que algunos de ellos subieran al escenario, para pedirles de manera enérgica: «No gires sobre mí bailando». Tras ellos, Ley DJ se encargó de poner el broche final del festival, que finalizó a las 6 de la madrugada.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Microcuentos

Microcuentos a partir de tres palabras por Andrea Landa Ferrer

Pocas Luces

Un viaje corto, una vuelta manzana.

Marta Villar

Relatos autoficcionados

El mundo de Gatsby

"Maldigo a todos esos locos que quieren gobernar la vida sin las palabras del poeta y sin las manos del artista."

Elocuencia Etérea

Blog de una periodista.

Escritura y música

En este espacio se encuentra una infinita interacción entre versos y canciones

Letras & Poesía

Literatura Independiente

Alex Martínez Web

Toda la información sobre la trayectoria profesional del actor

venerandum

"Abstraerse del momento por el simple hecho de recordarlo."

Mi vida en Tokio Blues

Una carta un 30 de septiembre, un mes de enero sangrando y un anillo para decir 'te quiero'

A %d blogueros les gusta esto: